La dependencia emocional ha sido
definida como: “la necesidad extrema de
carácter afectivo que una persona siente hacia su pareja a lo largo de sus
diferentes relaciones”(Castelló, 2005,
p.17) .Por lo que vemos se lo
conceptualiza como la orientación de un afecto, en el cual su manifestación se
lo ha llevado al extremo, esto dirigido hacia una persona en concreto.
Otra definición que se le puede
dar a la dependencia es en la que podemos decir que:
“Se
entiende por dependencia la necesidad ineludible de poseer, contactar, tener,
ingerir o conectar con determinada persona, cosa o circunstancia. Por tanto es
el estado de necesidad permanente de algo o alguien que, si no le satisface, provoca
malestar, pesar, amargura o tristeza.”(Castillo,
2008, p.3).
Vemos que aquí se mencionan los
efectos que puede tener la persona al momento de no lograr la satisfacción de
esta necesidad, consecuencias que van a ser negativas afectando tanto el estado
de ánimo los mismos que van a influir en los pensamientos de la persona que
está pasando por este estado.
Según Moral & Sirvent (2008) se refiere a
las dependencia emocional como “trastornos relacionales caracterizados por la
manifestación de comportamientos adictivos en la relación interpersonal basados
en una asimetría de rol y en una actitud dependiente en relación al sujeto del
que se depende”(p.150). Cuando se menciona una relación asimétrica se hace
referencia al hecho de que una persona tiene el poder sobre la otra,
volviéndose una relación patológica y con uniones de sumisión hacia la persona
de la que se es dependiente.
Como modo de delimitar bien la
concepción de dependencia emocional existen dos formas de dependencia: la
instrumental y la emocional. La instrumental se caracteriza prácticamente
porque está ligado hacia las actividades cotidianas en las cuales la persona
carece de decisión propia, carencia de iniciativa, búsqueda de apoyo social,
indefensión, dificultades para tomar decisiones, mientras la segunda hace
referencia prácticamente a lo que Moral en su artículo anteriormente citado. (Lemos & Londoño, 2006)
Riso (1999) en su libro amor
o depender menciona que el apego es como una adicción en donde se nombra a
breve rasgos como que el apego excesivo es una mutilación psicológica en donde
la persona que es dependiente pierde autonomía y sus metas y aspiraciones van
ligados al placer del otro, como una relación simbiótica, en donde el miedo
esta al orden del día con el objetivo de preservar lo bueno y olvidarse de lo
malo.
El dependiente se vuelve sumiso, es
decir, hace siempre lo que la pareja desee. Esta sumisión se da por dos
razones: En primer lugar, es el medio que utiliza para que su pareja no la
deje. En segundo lugar, es el resultado de la baja autoestima que mantiene y de
su idealización de la pareja creando así una relación desequilibrada y un
círculo vicioso (mientras más sumisa es la persona más dominante será la pareja
lo que provoca una mayor subordinación y así sucesivamente). (García, 2016).
Las personas dependientes emocionalmente basan sus necesidades afectivas
de acuerdo con los deberías de estándares ideales del amor romántico, que
los lleva a exigir de su pareja una atención constante, la cual generalmente
no logra ser satisfecha completamente, ocasionando en ellos una sensación
constante de fracaso (Castelló, 2005; Lemos & Londoño, 2006), así como
la aceptación de múltiples comportamientos de control por parte del
dependiente, para tratar de contrarrestar la sensación de vacío constante.
Referencias:
Castelló, J. (2005). Dependencia emocional: caracteristicas
y tratamiento. (A. Editorial, Ed.) (Primera Ed). Madrid.
Castillo, A. (2008). Dependencias Emocionales :definición,
tipos, perfil, diagnóstico y tratamiento. Académico, 45.
García, N. C. (2016). Dependencia emocional según la teoría
de jorge castelló. un estudio de caso.
Lemos, M., & Londoño, N. H. (2006). Construcción y
validación del cuestionario de dependencia emocional en población colombiana. Acta
Colombiana de Psicología, 9(2), 127-140. Recuperado a partir de
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2263254&info=resumen&idioma=SPA
Moral, M. V., & Sirvent, C. (2008). Dependencias
sentimentales o afectivas: etiología, clasificación y evaluación. Revista
española de drogodependencias, 33(2), 150-167.
https://doi.org/10.1207/s15327752jpa4106_6
Riso, W. (1999). Amar o depender. Cómo superar el apego
afectivo y hacer del amor una experiencia plena y saludable. (Norma).
Bogotá.
Muy buen aporte y trato de la temática. Felicitaciones.
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